ERNESTO SAMPER
Secretario General de UNASUR y Expresidente de Colombia
Como se que el tiempo vuela, voy a hacer una intervención minifalda: lo suficientemente corta para mantener su atención, pero lo suficientemente larga para cubrir todo el contenido.
Hace un año, cuando acepté el desafío de la secretaría de UNASUR, la región vivía una especie de luna de miel, las cosas andaban bien, estábamos creciendo al 6%, se acaban de consolidar los proyectos progresistas, no había nubarrones en el cielo, hoy, por contraste, la situación es más difícil, vamos a crecer entre el 1 y el 2% este año y se han agudizado los problemas politicos.
Pienso que esa nueva situación tiene que ver fundamentalmente con dos circunstancias: La primera, que no hemos sido capaces de superar el modelo estractivo de desarrollo que tenemos, por lo menos en Sudamérica, desde hace muchos años. Esa condición privilegiada de ser una región favorecida con los recursos naturales, con el 30% de las reservas de petróleo, con la tercera parte de las posibilidades de generación de energía hidroeléctrica, con la más rica biodiversidad del planeta, se ha convertido de alguna manera en una maldición porque no hemos hecho la tarea de agregarle valor a lo que tenemos, ni tampoco de crear nuevos valores en otros frentes, por eso, las dificultades económicas que tenemos nacen, no solamente de que hayan caído las exportaciones a China y la Union Europea, sino también, porque no hemos tenido la capacidad de diseñar un modelo productivo del cual podamos derivar unos rendimientos permanentes.
Además, hay otra circunstancia que se pone de relieve en este tipo de crisis, que es una crisis de largo aliento, a la cual me quiero referir hoy como parte del tema la democracia, que es la crisis de la representatividad. Desde hace varios años está en crisis el modelo representativo que diseñamos en el siglo pasado para manejar nuestras diferencias sociales, están en crisis los partidos, está en crisis el concepto del Estado y está en crisis el concepto general de lo que debe ser la representación política.
Los partidos, se dice, que se han vuelto clientelistas, que son los partidos corruptos, que son los partidos centralizados en los intereses personales de sus líderes, que no tiene ideología y el problema es que los partidos, cada vez mas, se parecen a la idea que la gente tiene de ellos y efectivamente es difícil pensar en una democracia sin partidos y en una democracia sin Congreso que reciba a esos partidos. Pero además, como aquí se señalaba correctamente, también tenemos una crisis del concepto del Estado, del papel que debe jugar el Estado y eso tiene muchísimo que ver con lo que se hizo en la negra noche de la pesadilla neoliberal,cuando prácticamente desmontamos los Estados a través de privatizaciones a la carrera, a través de concesiones de obras públicas y se generalizó la idea de que todo lo que tenía que ver con el Estado era diabolicamente censurable y simultáneamente con esta crisis de los mecanismos institucionales, han aparecido y se han venido apareciendo en la región unos poderes contra fácticos, unos poderes fácticos que están en este momento ocupando los espacios que han dejado los partidos.
La política, en nuestro hemisferio, ya no la están haciendo los politicos, la política la están haciendo los jueces, la están haciendo los medios de comunicación, la están haciendo las ONG, la están haciendo las redes, la están hacienda, inclusive, los antipolíticos. Así, como a nosotros nos venden la leche sin lactosa, la fructuosa sin azucar, la cerveza sin alcohol, el café sin cafeína, también nos están vendiendo la política sin politicos, que es un desafío temerario.
Los poderes fácticos, las crisis que están aconteciendo en el sur del hemisferio, las que están viviendo presidentas honradas, trabajadoras como Cristina Fernández en Argentina, Bachelet en Chile o Dilma Rousseff en Brasil, en una especie de machismo ideologico que se a ensañado con ellas, es esencialmente una crisis manejada y estimulada por los medios de comunicación, haciéndola de alguna manera como caja de resonancia a los organismos judiciales.
Los políticos hemos cometido el error de trasladarle nuestras diferencias a los jueces, para que sean ellos los que decidan, diferencias que antes se manejaban en los escenarios democráticos de un Congreso, de una Asamblea, de un Consejo, hoy día se están manejando en los estrados judiciales porque hemos judicializado la política y hemos trasladado a los jueces las decisiones sobre nuestras diferencias, y de allí a la politizacion de la justicia no hay, sino un solo camino, es decir, que los jueces comiencen a actuar políticamente.
Los medios de comunicación también están jugando un papel complejo, complicado y peligroso porque están acabando con el espacio público, las noticias que tienen interés son las que, de alguna manera, invaden la esfera privada de los ciudadanos, las noticias que tienen que ver con las actividades personales, todo aquello que produzca una sensación de escándalo y que aumente el rating, todo eso es noticia, pero no hay informaciones sobre las actividades públicas, no hay informaciones sobre la escuela que se fundó, sobre la persona que tuvo la virtud de trabajar y de luchar y salir adelante. Aquí, las buenas noticias son las que tienen que ver cada día más con la vida no pública de los ciudadanos y creo que en ese sentido también hemos convertido a la política en un espectáculo, como decia Vargas Llosa: en lo cual, lo que tiene importancia no en lo real sino, lo que aparentemente produce una sensación o una cosmocion.
También las ONG ¿Quién representa a las ONG internacionales? muchas de ellas se parecen a Cristóbal Colón, que cuando salió no sabía para dónde iba y cuando llegó tampoco sabía a dónde llegaba, pero le financiaron cuatro viajes. ¿Quien representa la sociedad civil? ¿Quien es la sociedad civil? cuando yo estaba de presidente, teníamos que inundar una amplia zona que se estaba inundando por el desbordamiento de los ríos San Jorge y Cauca, había que hacer una represa, entre otras, para contener las inundaciones que producian esos ríos en la época de invierno y de alguna manera esas inundaciones afectaban a 300 mil campesinos. Apareció una ONG de Noruega, que defendía el bosque tropical húmedo en la zona surlateral sur de Norteamérica y trancó durante tres años todos los créditos de la Unión Europea, simple y sencillamente porque representaba la defensa estos bosques contra trescientos mil campesinos.
No estoy en contra de la sociedad civil, por supuesto que no, es uno sector relevante en democracia, pero ¿Quién representa la sociedad civil? ¿Quiénes son los que representan los intereses de la sociedad civil? Y, finalmente, están las redes. Para entender un poco mejor las redes sociales, les recomiendo leer el libro “El enjambre” de un profesor japonés de la Universidad de Berlín, quien asimila un poco las redes sociales a los enjambres de las abejas, que cada uno tiene su ventanita, pero no hay reyna en ese enjambre, muchos sanganos, hay simplemente muchas ventanitas que no tienen una puerta común.
El papel que cumplen las redes, en cuanto a la difusión de la información es importantísimo, pero se pierde el concepto de nosotros ¿Dónde están los líderes? ¿Donde está el proyecto, el discurso que se puede construir a través de las redes? ¿De qué manera esto puede convertirse en una energía positiva, en términos de representación política? Entonces, el problema de los poderes fácticos, es que no tienen responsabilidad política, el problema no es que hagan política, sino que hagan política sin responsabilidad política ¿Cuál en la responsabilidad social, de algunos empresarios que están detrás de los medios de comunicación, haciéndole cabildeos a sus intereses? Tan reprochable como la información pública convertida en propaganda, por cuenta de los gobiernos, es el cabildeo alrededor de los intereses privados disfrazados de libertad de prensa.
¿Cuál es el papel que en este momento tienen los jueces, si no es otro, que el de ser fieles defensores del debido proceso? El debido proceso por el cual se mataron tantos en la revolución francesa, el derecho a la defensa, a la privacidad, a la intimidad, a la contradicción de la prueba, el derecho a ser juzgado en condiciones de equidad y de equilibrio.
El debido proceso debería ser el catálogo de la responsabilidad del poder fáctico judicial y de la misma manera, esta el tema la gobernabilidad del internet, un tema que se comienza a discutir. Hay unas propuestas que tratan de reducir el internet a una razón social en propiedad de unas empresas en California y otros que pensamos que deberíamos ser todos, el mundo, a través de Naciones Unidas, los que establecieramos la forma de manejar, de gobernar y de poner unas regulaciones pertinentes al internet.
Esos poderes fácticos son los que están alimentando hoy la crisis política latinoamericana, estos problemas políticos que, están viviendo en algunos países, serían totalmente manejables si no fuera porque la economía cayó y porque no hay políticos que representen una salida democrática, inclusive, a ese tipo de intereses o de contradicción.
¿Qué hacemos frente a la crisis de representatividad? Lo primero, y en esto sé que muchos no están e acuerdo, creo que la unica reforma política, ¡la unica! que vale la pena hacer en este momento en Suramérica y en Latinoamérica, es pasar de unos sistemas presidencialistas acabados a unos sistemas semiparlamentarios.
El presidencialismo latinoamericano es una excepción en el mundo, solamente los países latinoamericanos con otros veinte, tienen sistemas presidencialistas que son una mala combinación entre el monarquismo de la época colonial y lo peor del presidencialismo norteamericano, nos estamos quedando con el pecado del presidencialismo y sin ninguna de sus ventajas.
No queremos presidentes monarcas, queremos que haya un control parlamentario de los presidentes y eso se puede obtener a través de un sistema de representación semiparlamentaria, no el sistema anglosajón quizás, ni tampoco el español, pero si la quinta República francesa, para que exista la posibilidad, si hay una crisis, como la que se vive en estos países en lugar de crucificar al presidente contra la pared cuatro años, que se pueda convocar anticipadamente a elecciones, para que diga elpueblo si quiere que se quede o si quiere que se vaya, para que haya estabilidad.
De la misma manera, separar las funciones de Estado a las de Jefe de gobierno, para que en lugar de andar discutiendo si se hace o no la reelección simplemente se hagan acuerdos parlamentarios para saber si una persona sigue o no en el gobierno. ´¿A quién le import que Felipe González estuviera 14 años en el gobierno porque fuera o no reelegido o Mitterrand 16 años?, al contrario, me parece que lo democrático es que se vayan renovando y que haya la posibilidad de que las crisis no generen rupturas democráticas, sino, que los países puedan regenerarse a través de las crisis.
También hay que avanzar en otro factor que está erocionando seriamente la legitimidad democratica que es: La exclusion. No sigamos hablando de pobreza, hablemos de exclusion, el problema de la región no es un problema solamente de empobrecimiento, es un problema de exclusión social. Los neoliberales nos acostumbraron a medir los éxitos sociales en el número de pobres que hibamos descartando y tienen estadísticas y promedios.
Toda estadística es una estadística relativa, es un número relativo. Yo conozco aun amigo que se ahogo en un rio de 30 centímetros promedio de profundidad, se metió en la parte honda.
El problema de la región son las brechas, la brecha rural urbana todavía existe, la brecha de género todavía existe, el empoderamiento de la mujer en América Latina es realmente ridícula, la mujer tiene la doble condición de ser mujer trabajadora de dia y ama de casa por la noche.
La desigualdad de género, la desigualdad rural urbano, la desigualdad social y ahí es donde tenemos que comenzar a volver a leer los libros recién publicados del señor Piketti. ¿Qué es lo que dice Piketti? dice: La desigualdad es progresiva, él toma unas series de 100 años y demuestra cómo el capital se ha ido comiendo paulatinamente al trabajo; cómo hoy en día, hay unos que tienen mucho más y otros que tienen proporcionalmente mucho menos, entonces, el problema no es que haya 100 o 120 millones de pobres, más o menos, el problema es la concentración del ingreso en pocas manos, las diferencias que hay entre Haití y Chile, las diferencias que hay entre un pueblito miserable en Centroamérica y una gran ciudad, las diferencias que hay entre clases sociales, las diferencias que hay entre el que gana un salario y el ejecutivo centroamericano que gana veinte o treinta veces más, y yo sé que estar hablando del tema de desigualdad aquí en Guatemala, es como mencionar la soga en la casa del ahorcado, porque Guatemala es el país más injusto de América Latina.
Si el señor Carlos Marx viniera a Guatemala, sería un escritor costumbrista, porque la lucha de clases existe en Guatemala pero al revés, es la lucha de los de arriba contra los de abajo, les niegan posibilidades, lo decía Vinicio Cerezo esta mañana, quieren rebajar el salario mínimo a la mitad para que no haya gente con hambre, contribuyen con el diez por ciento, el diez por ciento, los ingresos fiscales del Estado vienen de impuestos ¡por Dios! el promedio en Europa es de 60%, no quieren pagar impuestos, no quieren pagar salarios, y todavia la gente se pregunta por qué hay violencia en un país como éste, pues bueno, el problema no es de la leche sino de la vaca, lo que queremos y tenemos que hacer no es seguir repartiendo entre más personal la leche que da la vaca, sino en repartir la vaca y para repartir la vaca tenemos que comenzar a hablar de reformas a la propiedad, tenemos que reformar la propiedad.
La reforma agraria, en su momento permitió algún equilibrio en el campo, pero hoy en dia el tema es la reforma urbana de los grandes terratenientes urbanos, de los engordadores de elote, de los cambiadores de usos urbanos.
El problema de impuestos, no podemos seguir recargando la carga tributaria en los sectores populares a través del aumento del IVA, tenemos que hacer impuestos progresivos, el impuesto a la renta, el impuesto al patrimonio, el impuesto a las herencias, duela a quien le duela. Pero, el problema de exclusión y como decía Amartya Sen La exclusión se combate con derechos y con participación. Hay que hacer más democrática la participación de los ciudadanos para que puedan obtener, de esa manera, la satisfaccion de sus necesidades. He querido hacer este cuadro un poco dramático porque para mí la integración tiene mucho que ver con eso.
El tema de la integración es como el paraíso, que todo el mundo quiere llegar al paraíso pero nadie quiere llegar todavía y con la integración pasa lo mismo, falta voluntad política para hacer la integración y si no tenemos un escenario político claro, si no sabemos cuáles son los ejes articuladores del proyecto político latinoamericano ¿A dónde queremos llevar a este continente? ¿Cómo vamos a integrarnos? esto no es un problema de carpintería, esto lo decía esta mañana.
Los acuerdos de libre comercio rompieron las posibilidades de la gran integración de las Américas, esos acuerdos de libre comercio son un poco como el negocio que le proponía una gallina a un cerdo para poner una venta de huevos con tocino, por supuesto que al cerdo no le camino porque no era rentable para èl, nosotros somos el tocino de los acuerdos de libre comercio.
Es por esto que tenemos que pensar en un concepto de integración que vaya mucho más allá, distingamos entonces entre integración y region.
Aprovecho para saluda a mi compatriota Iván Velásquez, bienvenido, me siento muy orgulloso de que estés llevando nuestras banderas, allá dejó unas tambien que faltan de terminar ¿No? nosotros tambien nos sentimos orgullosos de lo que él hizo en Colombia, asi que compartimos ese aplauso los colombianos de bien, tambien.
Bueno, lo que les decía es que, la diferencia entre Europa y Latinoamérica es que mientras que Europa es un proceso de integración que está tratando de ser una region, nosotros somos una región que quiere ser integración. ¿Que quiere eso decir? Que nosotros no actuamos como en Europa, como 32 países, cada uno con una religión con una etnia, con una lengua, con un orígen distinto, ¡no! Nosotros aquí tenemos identidad, tenemos nuestra propia lengua, hablamos nuestro propio discurso, tenemos nuestros propios fantasmas, nuestros héroes de la independencia, ese es el sentido de ser una region, las posibilidades infinitas que tenemos para hacer integración a partir del concepto de region, por eso UNASUR se llama: Unión de Naciones. No es propiamente una reunión o un gremio de gobiernos, es esencialmente una unidad a partir del concepto de nación y la nación se define en función de la historia, de los ideales communes, como decía García Márquez: nadie es de ninguna parte hasta que no tiene a un muerto debajo de la tierra. Eso es lo que nos da a nosotros nuestra riqueza.
Las posibilidades que tenemos nacen de que actuamos como una región y tenemos la posibilidad de hacer integración a partir del concepto región pero lo primero es la región, lo primero es la democracia, lo primero es la paz, los derechos humanos, es eso, lo que nos va a reunir como region y nos va a permitir hacer un proceso de integración.
Yo los quiero, entonces, cordialmente invitadar a que cuando hablemos de integración jamás se nos olvide que somos latinoamericanos, que cuando hablemos de integración jamás se nos olvide que aquí nunca podrá producirse una guerra étnica, ni una guerra religiosa, ni nos vamos a matar por ese tipo de diferencias estructurales, aquí tenemos dificultades pero las estamos solucionando democráticamente y para solucionarlas democráticamente tenemos que insistir en un concepto amplio de democracia.
La democracia, como sé que cita como un concepto trascendental Vinicio Cerezo es, decia Lincoln, el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
Hemos conseguido, en estos años, establecer las bases de una democracia del pueblo, en estos últimos 30 han ocurrido 125 votaciones en la región, nadie podría decir que en esta region se puede presentar un golpe de Estado, en este momento no habria ninguna posibilidad. Hay otro tipo de golpe de Estado como el de los poderes fácticos, pero golpe de Estado a lo militar, no se van a volver a dar, pero además, debe ser una democracia por el pueblo que es la participación ciudadana, sin participación no hay democracia y debe ser del pueblo. ¿Queremos invertir en democracia? Hagamos más inclusión social.
Hemos hecho unos esfuerzos importantes en los últimos 15 años por sacar gente de la pobreza, pero esos pobres no están montando automóviles lujos, ni están yendo a pasar vacaciones a Miami. Están en la base inferior de la clase media, esa clase que se gasta todo lo que tiene en aparentar tener todo lo que le hace falta, esa clase media baja está ahí y está mostrando sus expectativas. Ese es el gran desafío que tenemos hacia delante, consolidar lo que estamos haciendo en la lucha con la pobreza a través de la inclusion, para eso se hizo y se deben hacer los procesos de integración.
Yo los quiero, entonces, invitar a que reflexionen sobre un último concepto que es este, el proyecto más importante que estamos desarrollando en UNASUR y quiero decir que a mí no me gusta hablar de UNASUR como si el resto de los latinoamericanos no lo fueran, para mí, Latinoamérica termina en el muro ese que construyeron allá arriba en Mexico para evitar que pasaramos los migrantes, ahí termina Latinoamérica, pues bien, no necesitamos a la CELAC para hablar con Mexico, ni a la OEA para hablar con Estados Unidos, ni al SICA para hablar con Centroamérica, ni a la UNASUR para hablar con el sur; Yo creo que deberiamos retomar el concepto Bolivariana de lo que es la unidad latinoamericana y pensar seriamente en estar todos unidos, todos como una comunidad.
El objetivo es llegar al nuevo ciudadano del siglo veintiuno, un ciudadano más solidario en lo social, más productivo en lo económico, más comprometido con la defensa del medio ambiente, más participativo en lo politico, pero sobre todo, más orgulloso de ser un sujeto del mundo que vive en América Latina.
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